miércoles, 7 de diciembre de 2016

Modern Romance: El amor en la era digital de Aziz Ansari



Aziz Ansari es un actor y monologista que ha aparecido en series como Parks and Recreation y en la original de Netflix Master of none. En esta plataforma on line tambien podemos ver algunas de sus actuaciones en directo. De padres indios emigrantes nació en 1983 en los Estados Unidos. Modern Romance es un estudio sobre cómo las personas nos relacionamos sentimentalmente en la actualidad. En sus monólogos ha tratado el tema de las citas, de los encuentros y quería ir un poco más allá e investigar de una forma rigurosa el tema del amor en la actualidad. Para realizar este trabajo ha recurrido a la ayuda del sociologo Erik Klinemberg aunque también hubiera podido serle util recurrir a un antropólogo porque los métodos de investigación son similares. Aunque el libro lo haya escrito Aziz es importante el trabajo de Klinemberg a la hora de un método de trabajo y de realizar un trabajo de campo. Lo que nos cuenta en el ensayo no son elucubraciones ni ideas que hayan tenido sino que se basa en la experiencia de cientos de entrevistados en cinco paises. Tanto la forma de enfocar las entrevistas cómo de gestionar el material para sacar algo coherente es algo que tanto la antropología como la sociología pueden servir de soporte. 


Modern Romance responde, o por lo menos intenta, a varias cuestiones. ¿Cómo se conoce la gente y cómo lo hacían generaciones anteriores? ¿Cómo empiezan las relaciones? ¿Cómo es el flirteo y el ligue? y por último ¿Qué pasa después de que se haya formado la pareja? Las tres primeras cuestiones son las más interesantes porque es donde hay mayor información y es en la última en donde queda un poco cojo el ensayo porque quedan más cuestiones sin resolver. Más allá de que se trate de cuestiones amorosas también nos sirve para entender cómo está cambiando el mundo y la forma que tenemos de relacionarnos los unos con los otros. Aziz cuenta que en una sesión de trabajo reunión a un grupo de estudiantes universitarios con uno de sus padres. Los separó por grupos de edad para hacer las entrevistas por separado. Mientras que los jóvenes se dedicaban a mirar sus móviles sin hacer demadiado caso a los que tenían al lado, los padres se relacionaban entre ellos, charlaban e intentaban conocerse. La tecnología, los móviles e internet nos ha dado herramientas para estar más conectados pero eso no sigfnica que nos relacionemos más sino que nos hemos aislado más y vivimos soledades compatidas. Esto hace que la forma de conocerse y de ligar haya cambiado. Mientras que en generaciones anteriores tenían un círculo reducido de candidatos a pareja, un vecino, alguien de la misma calle o cercano, nosotros podemos relacionarnos con gente de otra ciudad u otro país y mantener relaciones a distancia. Nuestro abanico de posibles parejas ha aumentado pero eso no significa que más sea mejor. Al tener más posibles candidatos hace que no vivamos las relaciones de la misma forma, ¿cómo sé que con quien estoy es la persona adecuada y no alguien que me pueda encontrar? Internet nos abre el circulo de amigos y de amigos de amigos a un nivel que hasta ahora no se había visto. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Crítica: La pasión de Agustine de Léa Pool



Hay una frase que sale en el cartel de esta película que me dejó completamente impactado y es un extracto de un crítico del 20 minutos que dice que esta es "la nueva sister act". Imagino que lo haría con la buena intención de que la gente se animara a verla ya que aunque sea para pasar una tarde entretenida la película de monjas de Whoppy Golderg es una buena reomendación; pero aparte de que las protagonistas sean monjas en un convento y que la música sea una parte importante de la historia, ambas películas no pueden ser más diferentes. La acción se sitúa en Canadá en un convento que es un colegio femenino en donde tienen un buen programa músical. El aprendizaje de la música es lo que las hace diferentes y por lo que se valora en la comunidad. Las monjas de la película, a las que no les gustan demasiado los cambios, viven en una época de movimientos en el país por un estado más laico en donde la presencia de la religión en los colegios se disminuya. Los padres están empezando a llevar a sus hijos a colegios públicos gratuitos en vez de colegios privados católicos. Aunque sea un colegio de la iglesia lo que les mueve es la música y esa independencia les hace que la congregación de la que dependen no las vea con buenos ojos. 


La película empieza con la llegada al colgio de la sobrina de la directora y con una serie de cambios que la congregación quiere hacer para acercarlas a la época en la que viven. Hasta hace no tanto las misas se daban en latín y pensando más en las tradiciones que en seguir a los feligreses. La ropa también es importante, esos habitos que las tapaban completamente las apartaban del resto del mundo. La música es algo que les acerca. Sister Act era claramente una comedia bastante familiar con alguna que otra salida de tono, todo muy americano, en cambio esta película no tiene un género tan definido. Se mueve entre el drama y la comedia de una forma más natural. Nos muestra la vida de unos personajes y sus conflictos, sus alegrías y sus penas y es normal que haya momentos de euforia y alegría, con momentos de tristeza. Aunque no sea el tema principal de la película sí que se toca el tema de la independicia de la mujer con la historia de una de las monjas que decide tomar los hábitos para salir de su familia sin tener que casarse y estar bajo el yugo de un marido. 


Crítica: Vaiana de Ron Clements y Don Hall


La propuesta en animación para terminar este año de Disney en es Vaiana, la historia de una joven de una isla del sur. La trama gira sobre el viaje que debe hacer para salvar a su pueblo de la oscuridad. Los personajes femeninos de las películas de Disney siempre se han etiquetado bajo el título de princesas, mujeres subordinadas a un personaje masculino que las definía. Blancanieves que fue su primera princesa era salvada por su príncipe azul, Cenicienta empieza a ver cómo mejora su vida cuando el príncipe se fija en ella gracias a la ayuda de cambio de imagen de su hada madrina. De forma similar podemos seguir. Parece que estas mujeres no pueden definirse si la ayuda de un hombre al lado. Hay casos expcecionales como el de Mulan o Pocahontas en los que no se ajusta exactamente este esquema, pero todavía estaban de alguna forma condicionadas por el mundo masculino. Mulan tiene que fingir ser un hombre para luchar y Pocahontas depende del conquistador John Smith. Ha tenido que llegar el 2016 para que una "princesa" Disney pueda tomar las riendas de su vida y que se la trate del mismo mod que si hubiera sido un personaje masculino. Siendo mujer y sin la presencia de un hombre es la verdadera protagonista de las aventuras con una gran fuerza. A su lado tiene a un semidios que recuerda bastante a Prometeo, el dios griego caido en desgracia en el Olimpo por entregar el fuego a los hombres. La película está llena de personajes secundarios que consiguen brillar con luz propia en los momentos en los que aparecen en pantalla como el cangrejo al que en la versión original pone voz Jemaine Clement.


Vaiana es una película de aventuras en la que la adolescente se mete en un viaje para salvar a su pueblo y que recuerde su pasado viajero. Su viaje además de ser físico es también emocional porque servirá para que madure y se prepare para tomar las riendas de su pueblo cuando tenga que relevar a su padre. Es importante en la película el legado que le han dejado sus antepasados, aunque lo hayan olvidado, así como el legado que ella dejará. Pero además de los dos personajes protagonistas, Vaiana y XXX hay un buen número de personajes secundarios realmente divertidos e interesantes. Está la familia de Vaiana La película, como buena película de Disney, está llena de buenas canciones que hacen interesante al público infantil al que va dirigida pero también al alduto que les acompaña. Los números musicales, así como las coreografías, son espectaculares. Como película de animación hay momentos en los que apenas se distingue de una de acción real. La animación es tan perfecta que hasta detalles que en las películas de acción real como son el agua son difíciles de mostrar, aquí se hace con un increíble realismo. Es una historia que prácticamente sucede en el mar, y también hay playas. Dibujar esa arena tan perfecta tuvo quer ser una pesadilla para los animadores. 


Con la película se acompaña un corto realmente genial que cuenta la vida de un aburrido oficinista y los conflictos que hay entre lo que debe de hacer y lo que quiere, el corazón contra el cerebro. Para los que tengan paciencia y se queden hasta el final de los títulos de crédito hay premio, una escena que aunque no aporta a la historia sí que revela algo de un personaje de la historia y es realmente divertida. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Crítica: Aliados de Robert Zemeckis


Brad Pitt vuelve al periodo de la segunda guerra mundial convertido en un soldado canadiense que lucha con los aliados haciéndose pasar por ciudadano francés en una misión suicida. En el protectorado francés en Marruecos se hará pasar por el marido de una ciudadana francesa a la que da vida Marion Cottilard y juntos tendrán que acabar con la vida del embajador alemán. La guerra es el transfundo de la historia y lo más importante de la historia es lo que viven y sienten los personajes. Es un drama romántico en el que una pareja que se conoce en unas circunstancias muy especiales acaban formando un gran equipo, no sólo llevando a cabo misiones sino en la vida. Después del trabajo en Marruecos se trasladan a Londres en donde acaban casándose y formando una familia. Como buenos espías una de sus misiones es sacar la mayor información engañando a los enemigos. Cuando hay sospechas de que Marrianne, el personaje al que interpreta Cottilard puede ser una aliada alemana empiezan los problemas para Max Vatan, el personaje de Brad Pitt. ¿Debe ser fiel a sus sentimientos y ayudar a su familia en caso de ser espía alemana o luchar por su país? 


No sólo porque parte de la historia suceda en Casablanca, Aliados me parece como una adaptación para la nueva generación del clásico de Michael Curtiz. Más que una película sobre la guerra es una historia de amor trágico en un periodo de conflicto. Pero también hay acción ya que vemos las misiones de los protagonistas juntos y cómo Max tiene que investigar si su mujer está en el bando alemán. Gran parte de la película es la historia de los personajes protagonistas. Tanto Brad Pitt como Cottilard hacen un trabajo de interpetación impresionante y que emociona. Las miradas y los gestos están llenos de sutilizas. Es recomendable verla en VOSE porque gran parte de su trabajo es la voz y son cosas que se pierden en la versión doblada. Pero la película tiene más atractivos. Un buen grupo de personajes y de historias secundarias que son los que aportan profundidad a la historia. También unas hermosas localizaciones, algunas de ellas rodadas en Canarias así como una gran fotografía y una buena banda sonora. 


El director de la película es Robert Zemeckis. Esta es una de sus mejores películas de los últimos años. En su anterior película El desafío la gracia era verla en pantalla grande por su espectacularidad ya que era muy inmersiva Prácticamente era como estar en todo lo alto de las torres gemelas, pero luego la historia no era demasiado interesante. En cambio aquí tanto la historia como la narrativa se conjugan bien. Gran película y muy recomendable. 

jueves, 17 de noviembre de 2016

Crítica: Arrival (La llegada) de Denis Villenueve


A la hora de enfretarnos a una invasión alienígena hay dos posiciones, una la que representaría Stephen Hawking que alerta de que una civilización llegue a la tierra porque su proposito será de quitarnos recursos naturales y quizás la exterminación y la del autor de Cosmos, Carl Sagan que ven esto como algo positivo ya que tan sólo una civilización avanzada lograría llegar hasta aquí y sus propósitos serían buenas y nos ayudarían a entender mejor el universo y también a nosotros mismos. En el cine y la televisión y el cine las historias han girado sobre estas dos tramas, aunque es cierto que tiene más presencia la primera. Los extraterrestes suelen ser una amenza, algo que viene para quedarse con lo que tenemos y acabar con la raza humana. La ciencia ficción no deja de ser una visión fantasiosa de nuestra historia y el hombre es lo que ha hecho cuando ha invadido una civilización. En Arrival se tienen en cuenta estas dos posibilidades aunque la que gana peso es la segunda. 


Arrival empieza con la llegada a la tierra de doce naves. La intención de los gobiernos es averiguar el motivo por el que han llegado a la tierra, así que además de recurrir a la fuerza del ejército y también a la ciencia buscan soluciones en una lingüista para lograr entenderse con esos seres. En esta parte de la historia se trata de cual es la mejor explicación para entender el mundo, si las ciencias o las humanidades. Esta división es una trampa porque las ciencias tienen su origen en las humanidades, el pensamiento se generó con la palabra y con el asombro por el mundo que nos rodea. No se trata de la típica película de ciencia ficción que se basa en efectos especiales o en peleas, sino que dentro de que estamos tratando con temas alienígenas cuya existencia no está comprobada la historia se mueve dentro de unos patrones razonablemente realista e factible porque trata temas que nos pueden resultar familiares como son el lenguaje y las funciones. Es cierto que la historia mantiene algunos tópicos de este tipo de películas colocando a Estados Unidos como la avanzadera del mundo libre y países comunistas como China los que destabilizan la paz con decisiones poco afortunadas, pero ¿acaso no es un poco lo que realmente está pasando? 


Visualmente es espléndida porque no recurre a los trucos visuales de la ciencia ficción sino que ha buscado la sencillez y tan sólo recurriendo a la historia y especialmente a los personajes. La que brilla por méritos propios es Amy Adams que da vida a la Doctora en lingüista Louise Banks. Junto a ella están Jeremy Renner como el científico y Forest Whitaker como el coronel que está llevando la misión. El director canadiense Denis Villeneuve, que el año pasado estrenó Sicario y que también hizo la adaptación de una novela de Saramago con el titulo de Enemy es el encargado de llevar al cine la historia escrita por Ted Chiang. La forma de enfrentarse al fantástico con una visión nueva hace que su próximo proyecto, Blade Runner 2049 sea una de las películas más esperadas del año que viene.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Crítica: El último acto de János Edelényi



El trabajo de actor es más que una profesión, es una forma de vida que proporciona algo que muchos de nosotros no podremos hacer, tener más de una vida, ser otras personas y ponernos en la piel de gente tan diferente a nosotros y experimentar emociones y vivencias que nuestra finitud y corta existencia nos impediría tener. La historia de esta pelicula gira en torno a un actor mayor al que da vida Brian Cox que tiene más pasado que futuro y que ya es poco lo que le queda. Ya no tiene la misma vitalidad que antaño y no puede valerse por sí mismo, así que su hija le busca una ayudante y contrata a una joven que desea ser actriz y lo de cuidadora es una manera provisional de ganarse la vida. Dorottya es la joven hungara que deberá cuidar al viejo actor y como en muchas historias parecidas el conflicto entre ambos personajes es algo que se veía venir. Las dos personalidades chocan, Sir Michael es demasiado orgulloso como para reconocer que necesita ayuda y Dorottya tan sólo busca hacer su trabajo lo mejor posible. Los dos están condenados a entenderse y a ayudarse, al fin y al cabo les une una profesión y un amor por la interpretación. La película se mueve en la comedia y con los pocos elementos con los que el director se mueve hacen una historia divertida en la mayoría de las ocasiones pero también emotiva. Hay muchos actores que con la llegada a una edad y cada vez con una salud más debil han empezado a dejar de aparecer ya no sólo en películas o en teatro sino en la vida pública. Desaparecen y no se saba nada más de ellos hasta que se mueren o alguien decide recupearlos. ¿Quién sabe dónde está gente como Sean Connery que ya tiene 86 años y cuya última película es del 2003 o Jack Nicholson que hace seis años que no aparece en una película? Sir Michael no quiere desaparecer, o por lo menos no hacerlo de una forma silenciosa. 


Brian Cox hace un trabajo impresionante con un papel bastante complicado. Es un actor que ha tenido una larga trayectoria en teatro y en el cine ha participado tanto en grandes producciones como Troya o El mito de Bourne como en películas más modestas como Mindscape, Adaptation o Match Point de Woody Allen. Es complicado porque es complicado lo desnudo que se muestra, no es una desnudez física sino emocional, cómo muestra el deterioro de su personaje con un realismo que nos hace pensar hasta qué punto puede tener de verdad. Para un actor debe ser duro envejecer, puede que mucho más que para los demás. Su imagen de cuando eran jóvenes y hermosos y podían con todo está grabada no solo en el celuloide sino en la memoria de la gente. Enfrentarse a una versión envejecida no debe de ser fácil. Los actores siempre tienen presente ese momento de esplendorosa juventud y es por lo que lo reconocen. Sir Michael y Brian Cox tienen muchas cosas en común y parece que pasa lo mismo con Dorottya y Coco König que es la actriz que le da vida. Este ha sido su primer papel en el cine. Es una gran película que nos ofrece una gran historia y unos buenos personajes encarnados por dos grandes actores. 


jueves, 10 de noviembre de 2016

Crítica: No culpes al Karma de lo que te pasa por gilipollas de Maria Ripoll


'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' es el larguísimo título de la novela super ventas de Laura Norton, que ahora la directora María Ripoll se encarga de llevar a los cines con un reparto de lujo y dispuesta a convertir esta adaptación en el nuevo taquillazo español.


La vida de Sara, la protagonista, es un desastre: su novio vive a miles de kilómetros de distancia y su tienda de moda confeccionada con plumas está al borde de la quiebra. Esto sólo es el comienzo, pues su familia se desmoronará y ocupará su casa provocando situaciones de lo más variopinto. 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' es una oda y, a su vez, crítica al mundo hipster, al amor, a las redes sociales, a las modas absurdas y al (des)amor más adolescente. Combinando todos estos elementos con un humor a veces descafeinado, a veces desvergonzado, Sara irá evolucionando como personaje, y con ella todos los que la rodean, en un viaje de lo más loco e irreverente, aunque predecible. La película es un reflejo frívolo y acertado de nuestro tiempo, y aunque tiene una parte satírica, no es lo suficientemente fuerte como para que termine de funcionar, ya que se ríe de sus patéticos personajes pero no del todo. Y es éste su gran defecto: tomarse a sus personajes en serio, o no, cuando conviene al relato. No han explotado al máximo las posibilidades de los personajes, quedándose a escasos centímetros de haberlo logrado. Lo bueno de esta película es que se confirma que en España hay un tipo de comedia propio que triunfa: la de personajes patéticos que no saben que lo son. Y no digo esto como algo malo, sino todo lo contrario, porque es de agradecer que tengamos una visión del humor propia, al igual que los franceses la tienen con sus comedias burguesas.



María Ripoll bebe, en la realización de la película, de las fuentes más indies del panorama internacional para crear 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas', y esta influencia se nota tanto en la planificación como en vestuario, peluquería, dirección de arte y música. Podría haber sido ésta una película indie estadounidense sin ningún problema. La música, mayormente en inglés, recuerda en algunos momentos a la de uno de los estandartes indies: '(500) días juntos'. El reparto está muy bien elegido, encabezado por una Verónica Echegui completamente entregada a la causa de Sara. David Verdaguer como novio está bien, y da a su personaje una fragilidad patética de lo más graciosa. Jordi Sánchez, más conocido por su papel de "El Rancio", es de los que más puntos cómicos tiene, y en consecuencia el que más hará reír al espectador gracias a su tremenda vis cómica. La única elección cuestionable es la de Álex García, y no es cuestionable del todo. Me explico: interpreta a un cantante de lo más exitoso, pero su voz es tirando a regular. No sé si le cogieron por su cuerpo, está claro que no por su voz, pero aquí surge la duda de si es todo una parodia hacia el mundo del pop actual que encumbra a cualquiera que tenga un buen cuerpo sin tener en cuenta la voz.


'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' es una película divertida, aunque de lo más predecible, que hará disfrutar al espectador que no busque un producto demasiado refinado.