jueves, 28 de noviembre de 2019

Masterchof o ¡Viva Niquelao!



Los concursos de cocina tienen un gran problema de base y es que para valorar algo así hay que probar los platos y es algo que tan sólo está reservado a los jueces del programa. No es lo mismo por ejemplo un concurso de música o como el de maestros de la costura en donde como espectadores podemos ver los resultados y dar nuestra oponión. En un programa como Master Chef tenemos que fiarnos del criterio profesional. Lo que podría resultar interesante entonces es ver cómo preparan los platos, cómo superan los diversos retos y si tuviera un punto didáctico mejor, que una vez visto tal o cual elaboración uno en su casa pudiera intentarlo. El problema es que esa parte se la reservan vendiendo libros y con la famosa escuela de cocina on line, que básicamente son gente cocinando y explicando cómo lo hacen, algo que sería más interesante que lo hicieran en el propio Master Chef. El problema con este concurso es que partimos de un punto de partida equivocado y es el de pensar que Master Chef es un concurso de cocina, cuando de lo que realmente se trata es de un reality en donde gente cocina. Lo importante no se trata si cocina o no bien sino de buscar una serie de personajes que den más o menos juego y a partir de ahí inventarse relatos que justifiquen más o menos los comentarios y las diversas expulsiones. Lo que muchas veces no se valora lo que han trabajado sino el juego que le puedan sacar y hacer show. Quizás en esta última edición de famosos se ha visto con más descaro, como cuando han repescado a Ana Obregón para que pudiera haber ese enfrentamiento con su archienemiga Antonia Dell´Atte para volverla a expulsar poco después porque el personaje ya no daba para más o cómo alguien que empezó trayendo un plato que ni siquiera había hecho ella como ha sido Tamara Falcó acaba ganando tan sólo para tener en plató a Isabel Presley y a Mario Vargas Llosa. No se puede dejar nada al azar y cuando ponen los comentarios de personas ajenas al programa se nota demasiado que buscan aquellas que vayan con el relato que nos quieren contar. Por ejemplo en el programa de ayer en el que se celebró la final en la prueba de exteriores en donde se escogía al segundo finalista todo era negativo excepto el plato que presentó a la que les interesaba a ellos que saliera. En otros casos la manipulación ha sido mucho más evidente, ante trabajos similares y comentarios parecidos el resultado en un caso ha movido la balanza a favor del concursante y en otras en contra. También han resultado incongruentes con su opinión. Al enfrentar a dos concursantes, uno valorarlo bien y a otro mal y expulsar al que lo había hecho mejor. Lo que importa para ganar MasterChef no es ni cocinar bien, ni trabajar duro sino simplemente tener buena imagen, ser un personaje para crear una historia y tener una bonita sonrisa para vender muchos libros. Después de tantas ediciones el resultado de ayer es otro ejemplo en este sentido. Da igual lo que hiciera el actor Felix Gomez, el premio a Tamara ya estaba dado nada más empezar esta edición. Todo lo que han hecho ha sido encaminado a ello. 

 


Frente a un concurso tan manipulado como este tenemos en Netflix uno de los más divertidos que nos podemos encontrar, Nailed it, ahora también conocido como Niquelao. Ahí se busca reposteros completamente amateurs que intenten replicar grandes postres, el resultado es que sale mal Pero resulta interesante porque nos acerca un poco más al concursante. Muchos de nosotros que no tenemos práctica en la respostería seguramente acabaríamos haciendo algo así. Aquí también tenemos tres jueces, pero frente a unos comentarios que en algunos casos rozan la falta de respecto, me refiero a Master Chef, aquí es todo lo contrario. Sin faltar a la verdad son capaces de decir las cosas de una forma amable y constructiva poniendo énfasis en las cosas buenas. En Master Chef siempre todo mal. El único día en donde dicen algo bueno es cuando termina y siempre buscando la puntilla. Buscar el conflicto por el conflicto resulta molesto, en cambio oir las cosas de una forma más amable resulta más productivo. Aquí sí que nos explican cómo se hacen los postres y nos dan una idea de cómo podríamos hacerlo nosotros. El concurso se divide en dos pruebas y mientras que la segunda tiene una gran dificultad en la primera las cosas parecen más asequibles.  Frente a lo tosco, guionizado y manipulado de Master Chef es de agradecer un concurso divertido y educativo como Niquelao. En Netflix tenemos ya varias temporadas, la americana, la edición normal y navideña así como las versiones de otros países. Los primeros han sido los mexicanos y ahora también tenemos la versión francesa y española. 





jueves, 21 de noviembre de 2019

Crítica: Adiós de Paco Cabezas


Diez años después de Carne de Neón, su director Paco Cabezas y su protagonista Mario Casas vuelven a juntarse en Adiós. Este es un thriller que tiene como escenario Sevilla, pero una ciudad más oscura en donde la delincuencia está muy presente y en donde a la gente les cuesta muy duro la supervivencia. El personaje de Mario Casas es Juan, un padre de familia que sale de permiso para poder ir a la comunión de su hija. La historia empieza cuando después de la fiesta se produce un accidente y la hija de Juan muere. Lo que en un principio parece el choque fortuito de dos coches por la noche oculta un secreto que es lo que se intentará desvelar. La historia es la investigación de la muerte de la niña pero también es un viaje al dolor de uns padres que tiene que superar una perdida como esta. Por un lado está la investigación policial que lleva el personaje de Ruth Diaz y por otro lado el camino de la venganza que lidera Mario Casas. 



Dentro de esa oscuridad y odio lo único bueno que había era la inocencia de esa niña que muere. La historia te atrapa porque es fácil empatizar con el dolor de alguien así. Es casi como ese mundo triste y lleno de odio y maldad que nos presentaba David Fincher en Seven. El inicio es potente, la muerte de una niña, pero el ritmo no baja en ningún momento. El director te coge y no te suelta hasta que termina la historia y ese final que es una mezcla de muchos sentimientos. Hay un alivio porque la historia tiene una resolución pero también un dolor y cierta desolación por todo lo que acontence en el medio. El trabajo de Mario Casas encanrnando a ese padre es impresionante, es uno de los grandes actores que tenemos en cine. También es cierto que ha tenido grandes papeles y buenos directores que lo han dirigido y el ha sabido aprovechar las oportunidades. Ha tenido grandes retos como en las películas de Alex de la iglesia o en películas de corte más juvenil en donde ha sabido evolucionar. Ya no sólo es esa cara bonita de series como El barco, Los hombres de paco o SMS. Este gallego criado en Barcelona se convierte en un auténtico sevillano. La réplica se la da Natalia de Molina y es otra de la bazas de la película. Ella construye un gran personaje, no sólo está sumido por el dolor de la pérdida de una hija sino que un secreto que tiene la está atormentando. Frente a ese mundo en el que vive tan oscuro es la que intenta buscar una salida. Aunque ellos dos son los que llevan casi toda la carga dramática de la historia no hay que olvidarse de personajes secundarios que hacen que la historia gane intensidad. Destacaría entre todos al personaje de Maria Santos que interpreta Mona Martinez. Si vemos su trabajo aquí y luego comparamos con lo que hace en la serie Vota Juan como Simona, la empleada rumana del protagonista parece que estemos con dos actrices totalmente distintas. El coraje de una madre que parece sacado de un drama de Lorca es desgarrador. Esa combinación de dolor y fuerza la convierten en alguien muy peligroso y en Adios lo da todo por su familia. 



Es una gran película que supone la vuelta de su director a españa después de estar rodando varias de las mejores series de TV en Estados Unidos como American Gods, El alienista o Penny Dreadful. 



martes, 12 de noviembre de 2019

Crítica: Madre de Rodrigo Sorogoyen




Madre nace como un corto que llegó a estar nominado a los premios oscar. El éxito de películas como El reino y Que dios nos perdona han hecho posible que esta pequeña historia se haya convertido en un largo. Con Madre vuelve a una historia más pequeña e íntima como la de Stockholm. La protagonista es Elena que recibe una llamada de su hijo, este se encuentra perdido en una playa de Francia y no encuentra a su padre. La madre desde Madrid no puede hacer nada por su hijo y lo último que sabe es que hay un hombre allí que no parece que tenga buenas intenciones. De ahí la historia da un salto de 9 años en la que nos encontramos a Elena viviendo en el sur de Francia, una zona turística en la que trabaja como camarera en un chiringuito de playa. Es posible que esta sea la zona en la que se ha perdido su hijo. Allí conoce a Jean, un joven de 16 años con el que empieza a frecuentar ante la mirada de extrañeza de quienes les rodean. No entienden esa amistad entre una mujer de 39 años y un joven de 16.



Una de las características de la película es que es muy parca a la hora de contar la historia. En ningún momento sabemos qué es lo que le ha pasado al hijo de Elena o cómo es que ha acabado viviendo en Francia. Hay algunas cosas que nos podemos imaginar, fue allí en busca de su hijo y ya se quedó a vivir. La historia se mueve en una imprecisión que hace que tengamos que ser nosotros los que imaginemos esas partes que faltan. La relación entre Elena y Jean es también bastante ambigua y ya como espectador no la he entendido demasiado, ¿qué es lo que busca en este joven? ¿recuperar de alguna forma a su hijo perdido? Hace unos días pusieron en la televisión la película de 1.999 En lo profundo del océano, en la que Michelle Pfeiffer vivía una experiencia parecida a la de Elena. Se trata de una madre que pierde a su hijo y 10 años después lo recupera y descubre que ha estado siempre muy cerca de ellos. El hijo tiene un conflicto porque se encuentra entre su madre biológica y la falsa madre que lo secuestró pero que lo trató de una forma muy cariñosa. Hubo momentos en los que la historia de Madre iba a ir por el mismo camino que esta. La relación ambigua de Elena y Jean es un gran acierto porque mantiene esa tensión durante toda la historia pero también un error porque acaba en la nada más absoluta.



No he entendido muy bien ni lo que pretende contar con esta historia y no he llegado a empatizar con los personajes, con ninguno y es una pena porque el cine de Sorogoyen me gusta mucho. Stockholm es una gran película que con un par de personajes y un par de localizaciones consiguen un gran impacto. Aquí en cambio todo queda muy diluido y en ningún momento conseguí entrar en la historia. Apenas cuenta nada y de lo poco que cuenta realmente no he entendido qué es lo que quiere decir. ¿Es una historia de superación, una historia de aprendizaje, la historia de un abuso? Quizás sea todo esto o no, el caso es que no la he sabido apreciar ni entender. No todo es negativo en Madre, la interpretación de Marta Nieto es impresionante, aunque a veces parece tan perdida como el espectador. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

Hache, la nueva serie de Netflix



Netflix vuelve a apostar por una serie rodada en nuestro país. Hache se suma a otras producciones como Las chicas del cable, La casa de Papel, Élite o Paquita Salas. En este caso se tata de un thriller poliaco en el que también hay muchos componentes de erotismo. Estamos en la barcelona de los años 60, un lugar dominado por la miseria y la corrupción. De alguna forma me recordó a la película La sombra de la ley. Aunque vistos tan solo los dos primeros episodios tengo que decir que esta parece una producción algo más modesta. Si en la película de Dani de la Torre, la historia giraba por la corrupción policial y las luchas sociales, aquí es la mafia y la entrada de la heroina en Barcelona, sin olvidarse de los componentes sociales. La protagonista, Helena, con Hache, es una mujer que comparte casa con su hermana y con su hija. Ambas viven en unas condiciones bastante malas y apenas tienen medios para sobrevivir en una ciudad llena de miseria y corrupción. La base de la sociedad está podrida y no se puede sobrevivir siendo bueno. Helena se cruza en el camino de Malpica. Será su momento de suerte pero a un alto coste. 



El formato de miniserie le viene bien a una historia como esta ya que permite explorar y desarrollar mejor la historia y los personajes con más tiempo que si se tratara de una película de dos horas. Este era uno de los fallos que tenía la película de Dani de la Torre. Tenía tantos personajes, tantas tramas que acababa siendo por un lado agotadora y por otro lado un poco aburrida. La historia tiene mucha fuerza y los personajes resultan interesantes. El personaje de Malpica al que da vida Javier Rey es por ahora uno de los grandes misterios de la serie. ¿Quién es? ¿Podemos confiar en el? ¿Hasta qué punto es bueno o hasta qué punto es malo? En cambio Helena es la gran superviviente de la serie. Una luchadora que hará todo lo posible para sacar adelante a su familia. En tiempos dificiles hay que tomar medidas desesperadas.

martes, 22 de octubre de 2019

Evolution! Mallorca International Film Festival llega a su octava edición!


Tenemos la suerte de vivir en un país en el que tenemos una gran variedad de festivales de cine y cada uno con una personalidad propia. Son una buena forma de poder disfrutar de las ciudades y de visionar películas que no suelen tener una carrera comercial. Esta suele ser de las pocas ocasiones en las que podremos llegar a ver en salas de cine algunos de estos títulos. La presencia de sus autores hacen posible un diálogo que tampoco suele ser muy frecuente. Uno raramente puede compartir sala con el director o actores de la película con la que están viendo y poder después de esta tener una charla para intercambiar impresiones. Este tipo de encuentros lo permite. Este ya es un festival bastante consolidado ya que este año celebra su octava edición. A descatar entre las presencias que podremos ver estos días por Mallorca son la del cineasta Asif Kapadia, ganador en 2015 del Oscar por su documental Amy y que recientemente ha dirigido otro documental sobre la figura de Maradona, Guy Nattiv, que también ganó un Oscar al mejor cortometraje por su trabajo Skin y la actriz Lena Headey que es mucho más que Cersei Lannister de Juego de Tronos. A mallorca viene como directora de su primer cortometraje The trap.



Sandra Seeling Lipski (directora y funadora del festival) presentó hace unos días lo que será la programación. Esta está compuesta tanto por obra nacional en la que destacan creadores locales como internacional. El lema que de este año es Unir culturas- unir personas. Durante una semana podremos ver varios títulos. EMIFF es un festival que busca enseñar el talento de los cineastas baleares y también desde el compromiso social que puede tener el cine desde un bloque de contenidos de género la lucha de los colectivos LGTBI y la igualdad de género que se traslada también a actividades paralelas. Estas actividades son talleres y charlas que buscan acerca la producción de cine. Los más interesantes son dos talleres impartidos por Lucinda Syson y Oliver Torr (Mallorca Actor LAB). En el primero se analizará el proeso por el que pasan los actores en un casting, mientras que en el segundo seis grupos trabajarán en seis escenas que se proyectarán el lunes 28. Estos grupos contarán con todo el material de producción que necesiten. 



En total se podrá ver unos 90 trabajos entre largometrajes y cortometrajes, o videoclips. Una de las novedades de este año es también la proyeccion de una serie. El film de inaguración es Come as you are de Richard Wong. A este título se le añaden otros como la francesa Beyond the horizon de Delphine Lahericey, la australiana Celeste de Ben Hackworth, Love cuts de Kosta Djordejevic, Once upon a river de Haroula Rose, Priestess de Joe Chow, Rest in Greece de Florian Gottschick, Skin de Guy Nattiv, Sleeping in plastic de Van Ditthavong y The Flood de Anthony Wooddley. La representación española es Pullman de Tony Bestard que es también la película de clausura.



viernes, 30 de agosto de 2019

Crítica: Kuso de Flying Lotus



El músico y productor conocido como Flying Lotus debutó en el cine como director con kuso. Frente a un cine más convencional y narrativo esta propuesta incide más en el poder de las imágenes y en cómo lo cuenta. Se podría considerar como un poema visual. No se trata tanto de contar una historia sino de transmitirnos una serie de ideas. El hilo argumental es mínimo, un terremoto y sus consecuencias. Una serie de personajes que se van intercalando en unas historias que en algunas ocasiones son simples esbozos y en otros son historias más desarrolladas. A lo largo de la película va cambiando las técnicas con la que cuenta la historia, cada una de ellas tiene un estilo propio y el conjunto convierte en un interesante ejercicio de estilo cinematográfico.



Pero la propuesta deFlying Lotus es demoledora y muy provocativa. Frente a un mundo bello, idealizadoen Kuso encontramos todo lo contrario. Todo está pensado para que resulte groseroy desagradable. Hay quienes consideran que es uno de los “filmes másrepugnantes jamás realizados” según algunos críticos. No puedo estar más endesacuerdo con esta valoración. Es cierto que hay momentos desagradables, quehay cuerpos deformes, que hay escatología y sexo que se supone explícito perohay que verlo cómo se cuenta y no lo que cuenta. Todo esto se presente desde unaperspectiva de fantasía y alejada completamente de la realidad. Hay películas e historias que quizás puedan parecer menos impactantes pero que son tan realistas y parece todo tan de verdad que me han provocado más repulsión. Estoes un juego divertido y hacen que más que provocar asco provoque momentos más omenos divertidos. Me ha resultado interesante también el uso de la música ydestacaría uno que me ha dejado completamente impactado y es que en una película como esta, más o menos a mitad de la historia y aunque sea de fondo se escuchen canciones como Alma corazón y vida o La flor de la canela. Son canciones que uno espera más en una película de Almodóvar que en una película alternativa americana. Este viernes llega en exclusiva a la web de Filmin.

jueves, 20 de junio de 2019

Crítica: La influencia de Denis Rovira


Llega a los cines la ópera prima de Denis Rovira, La influencia. La historia está basada en una de las novelas de Ramsey Campbell al que ya conocíamos porque la película Los sin nombre de Jaume Balagueró también estaba basada en una de sus historias. En ambas historias hay muchas similitudes, en primer lugar el horror y la tensión se producen en el ámbito doméstico y también se da especialmente en la relación entre madres e hijas. Mientras que en Los sin nombre la historia se cuenta de una forma más lineal aquí se basa en una medida dosificación de la información de tal modo que vaya cambiando nuestra percepción de la historia y de los personajes. En este sentido La influencia mantiene una mayor tensión a la hora de contar la historia. Vamos descubriendo poco a poco lo que está pasando. Todo empieza cuando una hija pródiga vuelve al hogar familiar para ayudar a su hermana pequeña a cuidar de una madre que está en coma. Debido a sus últimas voluntades esta permanece en casa ya que considera que está mejor cuidada que en un hospital. Poco a poco vamos descubriendo los secretos de la casa y lo que todos intentan ocultar. Terribles sucesos se dieron lugar allí y nadie es capaz de decirlo abiertamente porque a pesar del tiempo pasado las heridas aún no han cicatrizado. 



El director ha sabido crear una atmósfera de tensión que produce desasosiego. Poco a poco vamos siendo testigos de lo que sucede y lo que pasó y entendiendo a los personajes. Con películas de terror más o menos reciente como Hereditary podemos hacer alguna conjetura sobre lo que se esconde detrás de Victoria y su familia. Aún así el misterio se mantiene y no resulta tan predecible como se pudiera pensar. El punto fuerte de la película, además de la historia está en los actores. Manuela Vellés y Maggie Civantos son las dos hermanas y especialmente cuidado es el trabajo de Emma Suarez como la madre, una madre completamente desquiciada que trata a sus hijas y a su sobrino Fran de una forma cruel. Sus miradas, sus silencios y sus palabras son las que van tejiendo una telaraña de intrigas y misterios. El género de terror no es muy apreciado en nuestro país y se ha considerado un género menor a pesar de que hemos dado grandes títulos. Hace poco se no ha ido Chicho Ibañez Serrador que con dos películas como La residencia y Quién puede matar a un niño ha sido uno de los grandes maestros del género no sólo a nivel nacional sino internacional. Su estilo y su forma de contar las historias ha sido un referente. Más cercano está el dúo formado por Jaume Balagueró y Paco Plaza así como Alex de la Iglesia. El terror es un género vivo y con un gran potencial. La influencia es un título a tener en cuenta.