jueves, 14 de marzo de 2013

Crítica: Amor y letras (Liberal Arts) de Josh Radnor





Título original: Liberal Arts Director y guionista: Josh Radnor Música: Ben Toth Fotografía: Seamus Tierney Interpretes: Josh Radnor, Elizabeth Olsen, Richard Jenkins, Allison Janney, Elizabeth Reaser, Zac Efron, Kate Burton, Michael Weston, Kristen Bush, John Magaro, Angelic Zambrana, Robert Desiderio Distribuidora: Avalon Fecha de estreno: 15 de marzo de 2013

Tras un prometedor debut con HappyThankYouMorePlease, el actor y director Josh Radnor nos presenta su nueva película que en España se estrena con el poco convincente título de Amor y Letras, Liberal Arts es tu título original. Como en su anterior película, Josh Radnor está presente en su triple faceta de actor protagonista, director y guionista. Su personaje Jesse Fisher trabaja como consejero de estudiantes en la universidad de Nueva York. Recibe una llamada de uno de sus profesores para que asista a una cena de homenaje y ya casi como despedida porque la jubilación está cada vez más cerca. La llegada a su antigua universidad le hará sentirse más cerca de los estudiantes que de la gente de su edad, como si todavía no hubiera avanzado en su camino a la madurez plena. Allí conocerá a Zibby, una joven estudiante de primer año con la que conectará tanto a nivel sentimental como intelectual y con la que inicia una relación a la antigua usanza. Hablan de música y literatura, de la vida en general, tampoco utilizan ni el e-mail ni el móvil para comunicarse cuando el tiene que volver a la ciudad sino que se dedican a escribirse cartas.


En su anterior película a su personaje, un escritor, le decían que tenía que ser la voz de una generación, y aunque no lo pretenda ser, sí que se nota en el personaje de Jesse como refleja a una generación de gente más o menos joven que viven en una crisis y están más cómodos entre libros sin asumir del todo las responsabilidades propias de la edad porque viven incómodos en la realidad que les ha tocado vivir. El contrapunto femenino, Zibby representa a la nueva generación que vive con menos complejos que la que le precede e intentando buscar sus propias reglas e improvisando porque no tienen un guión que seguir. El actor Zach Efron se cuela en la historia como Nat, un loco que parece salido de una obra de Shakespeare y que tiene un tipo de inteligencia y sabiduría que no sale de los libros sino de la experiencia de la vida. Es interesante que la historia suceda en el campus de una universidad como metáfora de un espacio en donde se entra joven y uno se transforma y se prepara tanto intelectualmente como emocionalmente para la vida adulta, aunque el protagonista haya tenido que ser en su “vuelta a la universidad” cuando ya por fin da ese salto.


La película es una gran historia con unos grandes personajes. Es difícil no ver al protagonista y pensar que le gustaría ser amigo suyo y salir con el de fiesta y tener conversaciones como las que tiene con la joven Zibby. La charla sobre una famosa novela de vampiros adolescentes es especialmente interesante. Los libros están hechos para entretener, pero también que nos aporten algo. Es cierto que al final la conclusión que hace la película es que cada uno puede escoger lo que quiera leer o ver, aunque es mejor hacer una elección y saber qué es lo mejor. Por suerte vivimos en una época en la que tenemos mucho para elegir. Podemos decidir qué ver, qué leer o que escuchar. La película es realmente conmovedora e inteligente, una comedia en donde Josh Radnor demuestra su talento escribiendo, actuando y dirigiendo. Ojala que podamos disfrutar muchas veces más de su arte.

Josh Radnor estuvo en Madrid presentando la película y este blog tuvo la ocasión de hablar con el y nos contó muchas cosas interesantes acerca de Liberal Arts y en general de su cine. Muy pronto la podréis leer. 

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