miércoles, 4 de junio de 2014

Nocturna Film Festival: Día 4: Crítica de La cueva de Alfredo Montero



En la cuarta jornada pudimos ver una de las propuestas más arriesgadas del cine español actual, La cueva de Alfredo Montero. A través de un relato sencillo con una pequeña historia nos plantea grandes cuestiones y diferentes conflictos que han estado presentes en la historia de la literatura. El principal es el del hombre contra la naturaleza, pero también el hombre como parte un una sociedad o grupo y el hombre consigo mismo. Cinco amigos se van de vacaciones a una isla y en un momento se meten a inspeccionar una cueva sin tomar las medidas adecuadas y cuando intentan regresar y seguir con sus vidas se dan cuentan que no saben cómo encontrar el camino de regreso. La soberbia de los protagonistas les hace meterse en un lugar hostil sin darse cuenta de que allí están en una situación de inferioridad. El director nos mete dentro de la cueva con un gran realismo que ahoga y somos espectadores privilegiados de todo lo que les pasa. La belleza del lugar contrasta con las dificultades de esa prueba a la que por iniciativa propia se han metido. Los personajes se tienen que desnudar de la cultura y volver a un primitivismo, a una animalidad pues el único objetivo es el de la supervivencia y ahí no hay ni amigos ni familia ni ningún tipo de relación. Ahí es uno y la lucha por seguir con vida. En ese sentido es dura pero al menos sabemos que es ficción y que los actores no han pasado por las pruebas a las que se ven sometidos los personajes. Cuenta el director en una entrevista que la forma de escribir el guión fue dentro de la cueva en la que finalmente rodaron la película y utilizándola para desarrollar cada una de las secuencias. El realismo que nos transmite que todo el artificio de historia queda tapado. Cuando fue hace años El proyecto de la bruja de Blair los directores intentaron colarnos de que realmente eso había sucedido y de que su labor se limitó a editar las cintas que encontraron, al final descubrieron que nada era real y aunque hacerlo ahora ya estaría demasiado visto lo podrían haber hecho perfectamente porque me lo hubiera creido totalmente. Parece como si hubiera metido a los actores allí con una cámara y les hubiera dejado a su suerte. Hay momentos en los que me produjo cierta tensión que la forma que tuve de reaccionar y algunos más en la sala fue la de la risa tonta. Pero que conste que no tiene nada de divertido. Tampoco resulta desagradable, hay más violencia en un informativo y ahí sí que es todo verdad.




Antes de meterse en la cueva el director nos presenta a los personajes y no sé si es algo premeditado pero lo hace de tal manera que no sintamos demasiada simpatía por ninguno de ellos. Son estúpidos, molestos y arrogantes. Tampoco es que como espectadores les deseemos mal pero personalmente te afecta menos que si es alguien a quien le han cogido cariño. Hay un líder que es el que lleva la voz cantante y el resto en vez de desarrollarse sigue el camino fácil. La presión del grupo es complicada y no todo el mundo es lo suficientemente fuerte como para sucumbir. Por último está la lucha que cada uno de los personajes hace consigo mismo y hasta que punto está dispuesto a llegar para salir de esa cueva. Lo bueno del cine es que nos permite plantearnos este tipo de cuestiones desde la comodidad de una sala de cine sabiendo que seguramente nuca tengamos que enfrentarnos a esos problemas. Estos personajes están encarnados por unos actores que hacen un trabajo impresionante. Aunque el jurado haya destacado a una de las actrices en una mención especial se merecían todos un premio en conjunto porque se complementan muy bien y son capaces de traspasar la pantalla y llegar a emocionarnos. Fue todo un alivio ver a los actores en la presentación de la película y ver que estaban todos sanos y salvos. Quizás la única pega que le pondría a la película es que no veo hasta que punto tiene un encaje en un festival de cine fantástico porque aquí no hay fantasía, sino realidad y aunque haya terror es algo que no tiene que ver. Antes de verla pensaba que se trataría de una película de monstruos y esperaba que en algún momento saliera algún zombie o cualquier otra criatura sin ser consciente de que como decía Hobbes el hombre es un lobo para el hombre. Me alegro también que ya tenga distribuidora y se vaya a estrenar en salas el mes que viene. Una película más que recomendable. 


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