jueves, 14 de abril de 2016

Crítica: El libro de la selva de Jon Favreau


Parece que en Disney van a hacer una revisión de sus películas míticas en acción real. Mientras esperamos la nueva Bella y bestia con Emma Watson llega a los cines llega esta nueva versión de El libro de la selva. Lo de acción real es relativo, porque es cierto que hay un actor que interpreta a Mowgli y que la película está rodada y no dibujada pero todos los personajes de los animales, que son la mayoría están generados por ordenador con lo que la frontera entre animación y película convencional cada vez está más difusa. Se trata de dar a una nueva generación las historias clásicas de una forma con la que puedan conectar mejor. De alguna forma me ha recordado a La vida de Pi pero aquí el nivel de dificultad es mayor. En la vida de Pi había un animal y un personaje humano. Aquí hay muchos animales que van interactuando. El resultado es más espectacular. Visualmente es muy potente porque el nivel de precisión hace que a simple vista y para el espectador que no conozca el origen de cómo se hizo (si es que hay alguno) sepa distinguir lo que estaba delante de la cámara y lo que se hizo por procesos informáticos. Comparando una con la otra se nota las diferencias. Un personaje como el rey Loui en la versión de dibujos resulta hasta cómico y poco amenazador pero en esta han hecho un orangután de gran tamaño y ya desde un principio podemos imaginarnos que no trama nada bueno. La forma es importante pero también lo que nos cuenta. 


Pensada para un publico infantil el libro de la selva es una historia sobre la familia y que esta va más allá de los lazos de sangre. Mowgli es un bebe que queda abandonado en medio de la selva y una pantera se hace cargo de él. Se lo deja a una manada de lobos que considera que son los mejores para cuidarle. La madre lobo lo quiero tanto como a sus cachorros lobezno y los pequeños lo ven como uno más de la camada. También reflexiona sobre lo que nos hace humanos y lo que nos diferencia de los animales. Estos tienen el instinto, más fuerza y una resistencia mayor pero nosotros tenemos otras habilidades como de servirnos de instrumentos para realizar nuestras tareas. A Mowgli se le recrimina en varios momentos que utilice esas trampas para ganar a sus hermanos en los juegos. También un cierto mensaje ecologista. El hombre es capaz de destruir y construir y en su decisión está en hacer una u otra. La naturaleza no es algo que nos pertenezca, la podemos usar pero siempre preservando para que las generaciones futuras la puedan disfrutar así como los animales que allí conviven. Los niños verán animales divertidos hablando como personas. Y los padres que les acompañen una historia que les pueda resultar atractiva. Una de las cosas que han mantenido de la original son las tres canciones que más le han hecho famosa. La de Lo más vital, Quiero ser como tu y Confía en mi. Me ha encantado porque es un toque inocente y genial. No solo no desentona con el tono de la película sino que lo hace emocionante. El director lo quiso incluir en la película porque estas canciones son uno de los mejores recuerdos que tiene de la de animación. 


Una de las cosas que sólo apreciaremos si vemos la película en VOSE son las voces del reparrto original. Bill Murray es Baloo, Ben Kingsley es la pantera, Idris Elba el tigre, Lupita Nyong'o la madre, Scarlett Johansson la serpiente Kaa y Christopher Walken el rey de los orangutanes. Yo la he visto en versión doblada pero si te quedas hasta el final de los títulos de crédito puedes escuchar las canciones de la BSO en las voces de los actores en inglés. Algo es algo. En definitiva, una buena adaptación, buena versión y muy recomendable.

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