jueves, 17 de noviembre de 2016

Crítica: Arrival (La llegada) de Denis Villenueve


A la hora de enfretarnos a una invasión alienígena hay dos posiciones, una la que representaría Stephen Hawking que alerta de que una civilización llegue a la tierra porque su proposito será de quitarnos recursos naturales y quizás la exterminación y la del autor de Cosmos, Carl Sagan que ven esto como algo positivo ya que tan sólo una civilización avanzada lograría llegar hasta aquí y sus propósitos serían buenas y nos ayudarían a entender mejor el universo y también a nosotros mismos. En el cine y la televisión y el cine las historias han girado sobre estas dos tramas, aunque es cierto que tiene más presencia la primera. Los extraterrestes suelen ser una amenza, algo que viene para quedarse con lo que tenemos y acabar con la raza humana. La ciencia ficción no deja de ser una visión fantasiosa de nuestra historia y el hombre es lo que ha hecho cuando ha invadido una civilización. En Arrival se tienen en cuenta estas dos posibilidades aunque la que gana peso es la segunda. 


Arrival empieza con la llegada a la tierra de doce naves. La intención de los gobiernos es averiguar el motivo por el que han llegado a la tierra, así que además de recurrir a la fuerza del ejército y también a la ciencia buscan soluciones en una lingüista para lograr entenderse con esos seres. En esta parte de la historia se trata de cual es la mejor explicación para entender el mundo, si las ciencias o las humanidades. Esta división es una trampa porque las ciencias tienen su origen en las humanidades, el pensamiento se generó con la palabra y con el asombro por el mundo que nos rodea. No se trata de la típica película de ciencia ficción que se basa en efectos especiales o en peleas, sino que dentro de que estamos tratando con temas alienígenas cuya existencia no está comprobada la historia se mueve dentro de unos patrones razonablemente realista e factible porque trata temas que nos pueden resultar familiares como son el lenguaje y las funciones. Es cierto que la historia mantiene algunos tópicos de este tipo de películas colocando a Estados Unidos como la avanzadera del mundo libre y países comunistas como China los que destabilizan la paz con decisiones poco afortunadas, pero ¿acaso no es un poco lo que realmente está pasando? 


Visualmente es espléndida porque no recurre a los trucos visuales de la ciencia ficción sino que ha buscado la sencillez y tan sólo recurriendo a la historia y especialmente a los personajes. La que brilla por méritos propios es Amy Adams que da vida a la Doctora en lingüista Louise Banks. Junto a ella están Jeremy Renner como el científico y Forest Whitaker como el coronel que está llevando la misión. El director canadiense Denis Villeneuve, que el año pasado estrenó Sicario y que también hizo la adaptación de una novela de Saramago con el titulo de Enemy es el encargado de llevar al cine la historia escrita por Ted Chiang. La forma de enfrentarse al fantástico con una visión nueva hace que su próximo proyecto, Blade Runner 2049 sea una de las películas más esperadas del año que viene.

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