jueves, 1 de diciembre de 2016

Crítica: Vaiana de Ron Clements y Don Hall


La propuesta en animación para terminar este año de Disney en es Vaiana, la historia de una joven de una isla del sur. La trama gira sobre el viaje que debe hacer para salvar a su pueblo de la oscuridad. Los personajes femeninos de las películas de Disney siempre se han etiquetado bajo el título de princesas, mujeres subordinadas a un personaje masculino que las definía. Blancanieves que fue su primera princesa era salvada por su príncipe azul, Cenicienta empieza a ver cómo mejora su vida cuando el príncipe se fija en ella gracias a la ayuda de cambio de imagen de su hada madrina. De forma similar podemos seguir. Parece que estas mujeres no pueden definirse si la ayuda de un hombre al lado. Hay casos expcecionales como el de Mulan o Pocahontas en los que no se ajusta exactamente este esquema, pero todavía estaban de alguna forma condicionadas por el mundo masculino. Mulan tiene que fingir ser un hombre para luchar y Pocahontas depende del conquistador John Smith. Ha tenido que llegar el 2016 para que una "princesa" Disney pueda tomar las riendas de su vida y que se la trate del mismo mod que si hubiera sido un personaje masculino. Siendo mujer y sin la presencia de un hombre es la verdadera protagonista de las aventuras con una gran fuerza. A su lado tiene a un semidios que recuerda bastante a Prometeo, el dios griego caido en desgracia en el Olimpo por entregar el fuego a los hombres. La película está llena de personajes secundarios que consiguen brillar con luz propia en los momentos en los que aparecen en pantalla como el cangrejo al que en la versión original pone voz Jemaine Clement.


Vaiana es una película de aventuras en la que la adolescente se mete en un viaje para salvar a su pueblo y que recuerde su pasado viajero. Su viaje además de ser físico es también emocional porque servirá para que madure y se prepare para tomar las riendas de su pueblo cuando tenga que relevar a su padre. Es importante en la película el legado que le han dejado sus antepasados, aunque lo hayan olvidado, así como el legado que ella dejará. Pero además de los dos personajes protagonistas, Vaiana y XXX hay un buen número de personajes secundarios realmente divertidos e interesantes. Está la familia de Vaiana La película, como buena película de Disney, está llena de buenas canciones que hacen interesante al público infantil al que va dirigida pero también al alduto que les acompaña. Los números musicales, así como las coreografías, son espectaculares. Como película de animación hay momentos en los que apenas se distingue de una de acción real. La animación es tan perfecta que hasta detalles que en las películas de acción real como son el agua son difíciles de mostrar, aquí se hace con un increíble realismo. Es una historia que prácticamente sucede en el mar, y también hay playas. Dibujar esa arena tan perfecta tuvo quer ser una pesadilla para los animadores. 


Con la película se acompaña un corto realmente genial que cuenta la vida de un aburrido oficinista y los conflictos que hay entre lo que debe de hacer y lo que quiere, el corazón contra el cerebro. Para los que tengan paciencia y se queden hasta el final de los títulos de crédito hay premio, una escena que aunque no aporta a la historia sí que revela algo de un personaje de la historia y es realmente divertida. 

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