sábado, 23 de junio de 2018

Crítica: Whitney de Kevin Macdonald



Vemos a los artistas y sus vidas como algo idealizado, no somos conscientes de que detrás de las apariencias hay vidas como las de muchos de nosotros. Hay alegría pero también sufrimiento, y esto es lo que nos cuenta este documental. Nos acerca a la figura de Whitney Houston, una de las grandes artistas del siglo pasado. Desde unos orígenes humildes hasta un final demasiado doloroso y en medias una carrera que la convirtió en una de las cantantes de más éxito. El director nos cuenta la vida de la cantante a través de las personas que más le han conocido, su familia y amigos que nos hacen un retrato muy íntimo y personal. Nos muestra que hay una dualidad, existía Whitney que era la que se subía a los escenarios y Nippi, la chica familiar a la que le gustaba llevar una vida hogareña y tranquila. Como suele pasar cada uno cuenta la historia como la ha vivido con lo que hay contradicciones. Hay testimonios controvertidos como el de su exmarido o de sus hermanos. Su familia tuvo un gran peso en la vida de la cantante. No sólo compartían con ella su vida personal sino que también compartía con ellos sus éxitos. A prácticamente toda su familia la tuvo en plantilla, iba con ellos en las giras y aunque no tenían siempre una tarea concreta al menos tenían una nómina. Es evidente que no se puede hablar directamente con la artista pero la película incluye imágenes inéditas de vídeos privados realizados durante las giras y en momentos más personales.




Apenas conocía la vida de Whitney y ha habido muchas de las cosas que se cuentan que me han sorprendido y que seguramente no se había contado antes. Es famosa y conocida la relación que tenía con su marido Bobby Brown. Siempre se ha dicho que la maltrataba y que la había metido en el mundo de las drogas. No es que en el documental se niegue esto pero se matiza y se cuenta seguramente con más rigor. Por otro lado también se cuentan historias hasta ahora no conocidas que nos ayudan a entender el personaje. Para la comunidad negra fue alguien muy importante. En un país que tiene un pasado (y un presente) muy racista que alguien negro consiga sobresalir, triunfar es algo que ha abierto puertas a un mayor reconocimiento de una población plural. El racismo es una lacra que todavía sigue presente en la realidad de un país como Estados Unidos. Figuras como las de Whitney hacen que la percepción vaya cambiando aunque sea poco a poco. Aunque lo principal de la historia sea Whitney Houston también hay que tener en cuenta las circunstancias en la que ella vive. 




Uno de los puntos fuertes del documental es que podremos disfrutar de su música a lo largo de toda la película. Parece una tontería pero no es lo habitual. Los derechos de autor de las canciones suelen ser tan altos que algunas producciones no se los pueden permitir. Esto también pasa en otro tipos de documentales como el que se hizo de El día de la bestia que no incluía ninguna escena de la película original y tuvieron que conformarse con imágenes del Making off y otras sacadas durante el rodaje. Esto hace que Whitney sea una buena oportunidad de disfrutar de sus grandes éxitos. 

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